Historia

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 Desde su fase de diseño, Atocatl ha sido concebido con la idea de hacerlo crecer: antes de que termine el año, contará con un total de 8 potentes GPUs, 288 procesadores CPU y 200 Terabytes para almacenamiento de datos. Pero la supercomputadora está diseñada para que pueda triplicar sus capacidades sin tener que hacer ningún cambio. También, el equipo responsable ha querido tener en cuenta el cuidado del medio ambiente, diseñando una supercomputadora que trabaje con una potencia más limitada que sus predecesoras.

El equipo ha sido financiado a partes iguales por Conacyt y la Universidad Nacional Autónoma de México y ha tenido un costo total de 2,4 millones de pesos. Los investigadores del Instituto de Astronomía, Magda González, Octavio Valenzuela y Bárbara Pichardo, también Secretaria Académica de la UNAM, responsables de coordinar las operaciones del proyecto destacan la filosofía cooperativa del proyecto que aúna el esfuerzo de un nutrido número de instituciones, con la muy destacada participación del Posgrado de la UNAM a través de la Coordinación de la Investigación Científica. De hecho, Atocatl será usado para capacitar estudiantes del Posgrado de Astronomía para el uso y desarrollo de proyectos de supercómputo. Los investigadores involucrados en el proyecto, imitando el funcionamiento de la supercomputadora que han creado, se coordinaron armónicamente para inaugurar el proyecto en el tiempo previsto.